SDA, febrero 23/10.- Un bogotano de aproximadamente 40 años, se convirtió en el tercer caso de delito ambiental en Colombia desde que entró en vigencia el nuevo sistema penal acusatorio, al ser condenado a 30 meses de prisión y a pagar una multa de 100 salarios mínimos legales mensuales vigentes por el Juzgado 14 Penal del Circuito de Bogotá el pasado 27 de enero.
William Alonso Rocha, desde el 2004, explotaba ilícitamente en la ladrillera Roa, ubicada en la localidad de Usme, en inmediaciones del Parque Entrenubes. Se dedicaba a la fabricación de ladrillos sin contar con el permiso de emisiones atmosféricas otorgado por la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA).
En un operativo realizado el 22 de abril de 2009 entre el CTI de la Fiscalía y la Secretaría de Ambiente, las autoridades evidenciaron las emisiones fugitivas y un alto grado de contaminación, derivado de la quema de elementos como carbón, aceites y llantas; la ladrillera no contaba con las adecuaciones necesarias en sus hornos.
El 23 de noviembre del año pasado, Rocha aceptó el cargo por delito ambiental, por lo cual la pena y multa fueron rebajadas a la mitad. El Código Penal establece multas entre 100 y 25.000 salarios mínimos mensuales, y cárcel de 3 a 6 años por atentar contra el ambiente.
Según Ambiente, William Rocha ya dejó de ejercer la actividad ilegal.
“El nuevo sistema penal acusatorio acogió un procedimiento penal más ágil y operativo, que permite adelantar operativos conjuntos con la Fiscalía y la Policía Judicial para recaudar las pruebas que permiten judicializar a las personas que afectan al ambiente. La SDA acude como representación de todos ciudadanos, buscando que el daño ambiental sea resarcido”, dijo Juan Antonio Nieto Escalante, Secretario Distrital de Ambiente.
Cuatro recicladores y un curtidor: las primeras condenas
Un grupo de recicladores que quemaban llantas cerca al río Bogotá y el dueño de una de las curtiembres del barrio San Benito son los dos primeros casos de condena ambiental en el país.
Los cuatro recicladores fueron condenados a 33 meses de cárcel, mientras que el curtidor a 12.
La primera condena se dio a raíz de un operativo en 2008 en el barrio Tintalito en Kennedy, cuando la Secretaría de Ambiente, la Fiscalía General de la Nación, la Policía Judicial, la Personería y la Procuraduría, corroboraron que los recicladores se dedicaban a la quema de llantas a cielo abierto en la ronda del río Bogotá.
Tras aceptar cargos, Juan García, Jesús Cruz, John Ramírez y Juan Lozano, con una edad promedio de 35 años, fueron sentenciados a 33 meses tras las rejas, y a pagar una multa de $36.770.600.
Los recicladores extraían el alambre de las llantas para venderlo por kilos. Semanalmente quemaban 1.200 llantas a cielo abierto.
La segunda condena recayó en Alcides Casallas, dueño de Curtiembres San Carlos, quien fue hallado culpable por incumplir con las normas de vertimientos y por realizar descargas al río Tunjuelo con una alta carga de químicos (cromo, plomo, cloro). El castigo, además del año en prisión, contempla una multa por $16.561.677.
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Enviado: Feb-26-2010