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El ideal es erradicar este par de especies exóticas de todo el territorio bogotano. Secretaría de Ambiente, de la mano con el Jardín Botánico y la Policía Metropolitana, implementará medidas para acabarlas. SDA, noviembre 25/09.- Hasta el 4 de diciembre tienen plazo todos los bogotanos que se dedican a plantar, trasplantar, vender, distribuir o comercializar los retamos espinoso y liso, para destruirlos o inutilizarlos.
Eso si quieren evitar pagar multas diarias de hasta 5.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes ($2.484 millones), o el cierre temporal o definitivo de su establecimiento. Así lo decidió la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) a través de la Resolución 7615 del 4 de noviembre de 2009, la cual prohíbe todo uso de estos especímenes, considerados los principales propagadores de los incendios forestales en los cerros orientales. Según el Programa Global de Especies Invasoras de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el retamo espinoso es una de las 100 peores especies invasoras del mundo, que debido a sus densas concentraciones en forma de matorral favorece la ocurrencia de incendios forestales, especialmente en épocas de sequía. Para “borrar” del mapa bogotano a este par de invasoras, la Secretaría de Ambiente, con el apoyo del Jardín Botánico, la Policía Metropolitana, las Alcaldías Locales y la misma comunidad, implementará medidas para erradicarlas, especialmente en los cerros orientales. “Elaboraremos folletos, afiches y videos para que la población bogotana esté informada sobre el daño que puede ocasionar el retamo a los ecosistemas de la capital”, dijo Juan Antonio Nieto Escalante, Secretario Distrital de Ambiente. “Made in” Europa El retamo espinoso (Ulex europaeus) y el retamo liso (Teline monspessulana) son dos especies de origen europeo, que llegaron a Colombia en la década del 50.  Debido a su alta capacidad de regeneración y a su gran potencial de rebrote, han formado un activo banco de semillas y densos matorrales, lo que las convierte en especies invasoras que dificultan el avance de los procesos de regeneración natural de los ecosistemas propios de la zona. Actualmente, este par plantas extranjeras son utilizadas como cercas vivas, acelerando el proceso de invasión en los bosques altoandinos y páramos del Distrito Capital. “En Bogotá, el retamo se encuentra en sectores periurbanos y rurales del borde oriental. Sin embargo, en la urbe ya se aprecian brotes, lo cual constituye un nuevo reservorio para nuevas infestaciones”, manifestó Nieto Escalante. Según investigaciones, los procesos de control de estas especies invasoras y la restauración de las zonas afectadas requieren por lo menos tres años de intervención constante, lo cual se ve frenado por la velocidad de propagación del par de retamos. “Aunque desde hace 10 años la Administración Distrital viene trabajando en el control de retamo y la generación de procesos de restauración ecológica en las áreas invadidas, necesitamos la decidida colaboración de la ciudadanía para continuar este tipo de acciones y, de esta forma, evitar los problemas que el retamo, con sus dos especies, genera en nuestros ecosistemas”, puntualizó Nieto Escalante. |
Enviado: Dec-7-2009